En mi día de hoy han pasado dos cosas destacables. Me he mudado de casa y me he quemado tres dedos con la cafetera del bar. Supongo que a primera vista es mucho más importante el hecho de haberme mudado, después de casi dos meses en el piso ilegal donde estaba, me he venido a una casita muy mona en el barrio más chungo de Liverpool. Pero en mi cabeza, el 80% del espacio está cubierto por el accidente de la cafetera. Será porque me ha resultado un poquito difícil poner bebidas con tres dedos menos, o porque para una vez que la camarera guapísima (pelirrojísima e inglesísima) intenta mantener una conversación conmigo, yo estoy intentando no llorar del dolor. Puede que sea porque he parecido tonta comiendo con tres hielos en una mano, o porque he tardado en meter (y luego sacar) las maletas y bolsas de la mudanza el doble de lo que hubiera tardado cualquier otro día. También puede ser porque me he pasado una hora bajo la lluvia buscando por todas partes alguna crema para las quemaduras y no he encontrado nada, bueno, nada más que mi propio asombro al descubrir que en el HomeBargains tienen una crema para las hemorroides a 49p (pobrecito el que la use)
En fin, que todo mi día se ha visto ligeramente trastornado por la quemadura. Así que, sí, estoy contenta en mi nueva habitación y emocionada por ver mañana el barrio y descubrir si mis compañeros de piso son amigables. Pero me duelen los dedos una barbaridad (es la mano izquierda, don't worry babes)
Sabéis ese pitorrito con el que se calienta la leche en las cafeteras de los bares? Nunca lo encendáis con la mano debajo.
ah! sí! Y ha ganado España.
Un besito y un curasana. Poco más puedo ofrecer
ResponderEliminarNo he visto el partido
Y a ver que tal la nueva casa
Y besooooos